rabino - golem - praga

El Golem es uno de los personajes más conocidos de la mitología judía. Es la personificación de un ser inanimado, fabricado a partir de materia inanimada, en muchas ocasiones hecho de piedra o barro.

El relato más famoso con respecto al Golem se lo debemos al Rabino Loew, Judah Loew ben Bezael, un conocido rabino del siglo XVI residente en Praga; maestro religioso judío en la sinagoga de Staranova, una de las sinagogas más antiguas de Europa, edificada en el siglo XIII y que todavía está en pie.

Este rabino era, además de estudioso de las escrituras hebreas y de la tradición judía, astrólogo, astrónomo, filósofo, aficionado a la magia y al arte judío de la Cábala.

La historia creada por el rabino Loew sigue siendo una leyenda fascinante, con una mezcla de realidad social, magia, tradición religión e historia.

La leyenda del Golem

La leyenda del Golem comienza en los tiempos del emperador Rodolfo II allá por siglo XVI, cuando este instaló su corte en la ciudad de Praga.

Tras la desaparición de un niño cristiano, la mayoría de la población católica acusó a la comunidad judía que vivía en la capital. La acusación se basaba en el secuestro y su sacrificio de sangre para celebrar la Pascua Judía.

antigua sinagoga - praga

Obviamente la acusación era falsa, como otras muchas que sufrieron los judíos a lo largo de la Edad Media. Pero aún así, el emperador Rodolfo II condenó al destierro a todos los judíos de la ciudad.

El Rabino Loew, en esos días de destierro tuvo un suelo iniciático en el que se le ordenaba construir un ser artificial, conocido dentro de la tradición judía como Golem, palabra hebrea que proviene del vocablo “Gelem”, que significa “materia”.

El rabino, con ayuda de dos rabinos de su congregación, se dirigieron al rio Moldava (Vltava) y allí construyeron con barro la figura de un hombre tumbado en la orilla, dando forma a su cuerpo, su rostro, sus piernas y sus brazos.

Tras ello, rodearon el Golem siete veces cada uno recitando encantamientos ocultos y secretos. El mismo rabino Loew lo rodeó siete veces mientras portaba la Torá en sus manos. Al finalizar sus vueltas, leyeron el versículo 2,7 del Génesis en el que se habla de como Yahvé dio vida al hombre a partir del barro. La última y definitiva parte del ritual concluyó cuando el rabino escribió en su frente la palabra EMET, verdad en hebreo, y así, de esa forma, el Golem, cobró vida.

Encargado de buscar al niño desaparecido, el Golem lo encontró y lo levó en brazos hasta el lugar donde se celebraban los juicios contra los judíos acusados de su desaparición. De esta forma, el Golem, salvó a la comunidad judía de Praga.

Pese a ello, el Golem, no tuvo un final heroico. El Golem empezó a crecer de forma imparable y su carácter se tornó violento e incontrolable. Cuenta la leyenda que legó a matar a distintas personas, todos ellos gentiles, o sea, n judíos, sembrando el pánico en toda la ciudad.

sinagoga - Praga - gravado

El rabino Loew tuvo que intervenir a la fuerza ya que era considerado el “padre” de la fabulosa criatura.

Obtuvo la promesa por parte del emperador e que no atacaría a la población judía y, tras ello, eliminó la letra “aleph” de la frente del Golem, tras lo cual esta pasó a significar “muerte”, MET, en hebreo.

Al privarlo de vida lo escondió en el ático de la sinagoga Vieja-Nueva de Praga, encerrándolo con llave y ordenando que nunca nadie se acercara hasta allí… y si la leyenda es cierta, todavía seguirá el Golem, con su barro hecho piedra, en el ático de la vieja sinagoga.

tumba - lápida - cementerio judío - Praga
La tumba del Rabino Loew, centro de peregrinación judía en Praga