
Después de unos días de relax en playas de arenas blancas, baños en aguas cristalinas, nadando entre pececillos de colores y bosques de corales en las maravillosas islas Gili, sentíamos que nada podría superar esta vivencia, por lo que la incertidumbre de saber si Bali cumpliría nuestras expectativas, siendo cada vez más palpable y posible la desilusión por temor a que, simplemente, fuera una isla turística, sin sabor, una especie de Mallorca para los ingleses.
Lo cierto es que ya evitamos la zona del Sur de la isla por ese miedo y buscamos hotel en la zona más cultural de Bali. Nos hospedamos en H. Barong Villa Bali, situado a 14 km de Ubud y a 4 km de las famosas terrazas de arroz de Tegallalang. Como teníamos coche alquilado podíamos movernos por la zona fácilmente, aunque eso de fácilmente es sin contar con los expertos conductores de motocicletas, menores de 10 años que realizan atrevidos adelantamientos por la derecha, izquierda, por arriba, por abajo… nunca sabes por dónde te va a salir.
Teníamos sólo tres días para descubrir la isla, por lo que debíamos empezar el día muy pronto. El sol salía sobre las 05:00 y a las 06:00 ya nos disponíamos a disfrutar de un maravilloso y nutritivo desayuno a la carta que nos ofrecía el hotel cada mañana. La primera parada fue la ciudad de Ubud. A pesar de estar mucho más explotado turísticamente que hace unos años Ubud (Bali) sigue teniendo todo el encanto cultural, romántico y relajado que le falta a zonas como Kuta o Kangoo.
Ubicada en las tierras altas del centro-sur de la isla de Bali, Ubud y sus alrededores ofrecen a todo tipo de visitantes aquello que esperan de la cultura balinesa: templos, masajes, danzas, yoga, paseos entre arrozales, un viaje a lo exótico y mucho más. Entre los lugares mas interesantes que puedes visitar en Ubud en un día yo señalaría:
Mercado local y turista: Ambos se encuentran cerca del Ubud Palace, en la intersección entre las calles Raya Ubud y Monkey Forest. Se trata del mismo recinto y calles para los dos, la única diferencia es la “hora de apertura” de estos mercados. El mercado local en el que compran los balineses abre muy temprano; algunos puestos ya están allí antes que las luces del alba. La variedad de productos frescos y el ambiente puramente balines que se respira bien merece un madrugón.
Hacia las 9, que es cuando los locales ya han terminado sus compras, muchos de estos puestos cierran y se da paso a productos más orientados al turista.

El Palacio Real de Ubud (Puri Saren Agung) es uno de los lugares más importantes de Ubud, dado que pertenece a la familia Real, aunque no residen en él. Actualmente es un lugar turístico son más. La entrada es gratuita pero si quieres asistir a la danza balinesa entonces deberás comprar un ticket que cuesta cerca de los 6 €.
Como nosotros vimos las danzas balinesas en el hotel, no asistimos a ninguna actuación, pero si te sientes indeciso sobre si asistir o no a este evento, te recomiendo que acudas a alguno de estos espectáculos. Los movimientos de los y las bailarinas acompañados por el sonido de campanillas a gran velocidad… es de lo mejor para sentir la abstracción y belleza propia del lugar.



Monkey Forest: o Santuario Sagrado del Bosque de los Monos. Es una reserva natural que se encuentra en un complejo de templos hindús en pleno centro de Ubud. Posiblemente sea la principal atracción de la ciudad. Además de ver a los juguetones macacos en su hábitat natural, el Monkey Forest ofrece varios senderos por los que disfrutar de preciosos templos con estatuas cubiertas de líquenes. Solo hay que empezar el paseo y tendrás la sensación de estar dentro de una espesa jungla.
El bosque que rodea al santuario es considerado por los balineses un lugar sagrado, lo que demuestra de manera armónica la coexistencia entre seres humanos y naturaleza. Es por ello que la mayoría de los templos están rodeados por bosques o plantas ya que para los balineses, los templos son algo más que una colección de pagodas. Hay distintos niveles en el santuario a los que acceder mediante pasarelas y escaleras. Existe un puente que cruza un pequeño río; sólo hay que bajar por él y seguir su curso para tropezar con algún que otro templo y una bonita escultura con pequeñas estatuas y lianas colgando sobre ella.






Campuhan Ridge Walk o sendero de la palmera (Templo Campuhan). Se trata de una popular caminata por las tierras altas de Ubud. No es demasiado larga, unos 50 minutos ida y vuelta, y nos llevará desde el templo de Campuhan (al final de la calle Raya Ubud) hasta el Karsa Spa & Café, donde se puede tomar un refresquito con vistas a unos preciosos arrozales.
Si se quiere escapar del bullicio de las calles principales de Ubud y disfrutar de las vistas al tiempo que se queman algunas calorías esta puede ser una muy buena opción.

Arrozales Tegalalang: Estos famosos arrozales en terraza se encuentran a unos 25 minutos desde el centro de Ubud. Puedes ir alquilando una moto si eres muy valiente o alquilar un coche con conductor que suele salir sobre los 50 € para todo el día. Otra opción es coger el grab, el Uber de Indonesia y por menos de 10 € tienes el ida y vuelta. Nosotros teníamos estos jardines muy cerca del hotel, a solo unos 5 km, lo difícil no fue llegar sino aparcar el coche, ya que todos los estacionamientos solo permiten aparcar motocicletas.
La verdad es que no tuvimos demasiada suerte con el clima ese día ya que estuvo lloviendo durante un buen rato, siendo esta la razón por la que pudimos aparcar nuestro coche a solo 2 km de las terrazas. La parte positiva es que no hacía demasiado sol e incluso hacía fresquito, lo que era de agradecer porque es una ruta con bastantes pendientes y escaleras en las que, sin querer, hacer bastante ejercicio.. Me encantaron los arrozales la verdad, el paisaje es espectacular. Lo que menos me gustó pues que es el Disney de Indonesia, el lugar más «instagrameable» del mundo, lleno de columpios, vestidos largos de extrovertidos colores y lugares mágicos si quieres convertirte en la envidia de tu comunidad.
Hay puestos donde puedes alquilar estos vestidos típicos para hacerte la foto en un columpio. Te dicen cómo sujetar la cola para que haga vuelo en la foto y te empujan entre varios trabajadores. Las fotos son increíbles, pero a nosotros no nos va mucho eso del postureo así no pagamos los 30 € que cuesta el recorrido fotográfico, pero si quieres dejarte llevar por el momento, te aseguro que serás la reina del Instagram.






Como en nuestro verano se hace pronto de noche, sobre las 17:00 empieza a oscurecer ya que en Bali es invierno, el día ya no nos dio para mas, además no hizo un clima muy bueno y llovía con frecuencia a intervalos durante todo el día y no pudimos disfrutar de las Cascadas que se encuentran a 30 minutos de Ubud. Pero si vas en otra época del año o pasas varios días en Ubud te aconsejo que te acerques a la castada de Tegenungan.
Es un precioso enclave en el que adentrarse en la naturaleza y de paso darse un remojón bien fresquito. No hay que pagar una entrada propiamente dicha pero nos pedirán hacer una “donación” de unos 10k IDR. Hay muchas otras cascadas en la isla como las cascadas Nungnung al norte de Ubud. El tema de la «donación» es de lo mas habitual en la isla de Bali, es una forma perfecta que tienen los balineses de sacarse un extra en nombre del Karma, y si quieres que te pasen cosas buenas, pues ya sabes, a donar a todo el mundo, para que el Karma se porte bien contigo.
LOS TEMPLOS DE BALI
Esto necesita como un apartado especial, Existen más de 10000 en toda la isla, por lo que visitarlos todos es una hazaña imposible. Te explico algunos de los que pudimos visitar nosotros en solo 3 días en la isla:
Templo Ulun Danu Bratan
Ulun Danu Bratan está dedicado a la diosa del agua Dewi Danu y es uno de los templos más sagrados de Bali, cuya construcción fue comenzada en el S. XVII.
Destaca por su ubicación a orillas del lago Bratan, rodeado de montañas, vegetación y de una sutil bruma que lo convierten en una de las postales más típicas de Bali. Este pura es además lugar de peregrinación, por lo que si tienes un poco de suerte podrás ver una procesión de campesinos que peregrinan hasta el templo para hacer ofrendas y pedir agua para sus cultivos.
Es una de las típicas postales de Bali, incluso su imagen se encuentra en los billetes de 50.000 rupias. Todo allí es muy hermoso, tanto que me espanté, me explico. Fue el primer templo que visitamos y me pareció un espacio solo apto para Instagramers, teniendo que pagar en cada esquina para ser el rey del postureo. Te las ves para poder hacer una foto decente sin que aparezca alguno haciendo posturitas aprendidas en su clase de yoga… Afortunadamente no todos los templos de Bali son así. Ahora, bonito es un rato.



Pura Besakih, uno de los templos de Bali más importantes
Pura Besakih o Templo Madre, situado a la falda del volcán activo Agung, es uno de los templos de Bali más importantes e imprescindibles. Este enorme complejo hinduista formado por 22 puras es el más sagrado de la isla y está considerado como la madre de todos los otros.
Destaca el templo Penataran Agung, con una larga escalera que pasa por 7 terrazas, que representan las capas del universo y que solo pueden subir los hinduistas, a no ser que seas un «pringao» como nosotros. Os comento: durante tu estancia en Bali, te vas a sentir que eres un billete con patas y te van a pedir dinero para todo en nombre del Karma. Pues bien, cuando llegamos a la entrada una jovencísima balinesa nos ofreció que le compráramos unas ofrendas. Las ofrendas son una forma importante de honrar a los dioses y espíritus, y se utilizan en ceremonias y eventos religiosos. Las ofrendas pueden ser simples o elaboradas, dependiendo de la ocasión y del estatus social de la familia o individuo que las ofrece. Las ofrendas en Bali se hacen con una variedad de elementos, incluyendo frutas, flores, arroz y hojas de palma tejidas. Estos elementos se combinan cuidadosamente para crear una ofrenda hermosa y armoniosa.
Cada elemento tiene un significado simbólico y se coloca en la ofrenda de una manera específica. Por ejemplo, las flores simbolizan la belleza y la pureza, mientras que el arroz representa la prosperidad y la abundancia. Son preciosas y las puedes encontrar en cualquier calle de la ciudad, en entradas de tiendas y en otros lugares importantes. Se utilizan en procesiones religiosas y en el día a día.

Pues entre que la chica tan jovencita nos dio penita y que no sabemos decir no, pues allí nos fuimos, a la entrada del templo con una ofrenda cada uno. Luego, tras un largo recorrido por las distintas terrazas, el guía que nos acompañó toda la vista nos hizo saber que como llevábamos para hacer ofrenda, teníamos permiso de subir las escaleras y entrar dentro del Gran Templo Penataran Agung para participar en el ritual. Así que, sin comerlo ni beberlo, allí estábamos, sentados en el suelo con flores en las orejas y granos de arroz en la frente pidiéndole a la triada hindú su protección. Fue un momento tan mágico y tan místico que nos encontramos sin más, que no logro encontrar las palabras para describirlo.





Tirta Empul
Tirta Empul, es otro de los templos más sagrados de Bali. Está construido sobre un manantial de aguas sagradas que según la tradición hinduista tiene propiedades curativas a los que se bañan en su piscina y hacen ofrendas. En esta visita al templo tuvimos sensaciones encontradas al ver que la mayoría de gente que pasaba por el ritual de las fuentes eran turistas que no procesaban la religión hinduista, sino que solo buscaban el postureo y la foto, además estaba diluviando y hacía muchísimo frío.
Rozaba lo ridículo el ver a la gente tiritando por una foto suya en Instagram, pero bueno en este mundo tiene que haber de todo.

A la salida del templo podrás hay un pequeño mercado donde poder comprar souvenirs o sarongs. Aunque llovía a mares, no pude resistirme en comprar un Barong, El Barong es una criatura mitológica y el espíritu guardián de la tierra en la cultura de Bali, Indonesia, que representa las fuerzas del bien, la protección y la prosperidad. Se personifica como un león mítico en una danza tradicional que simboliza la lucha eterna contra el mal.

Pura Lempuyang
El Pura Lempuyang es uno de los 9 templos principales de Bali, uno de los más antiguos y apreciados de la isla. Este templo es de gran importancia para la cultura y religión balinesa, esta dedicado al Dios de la paz y esta situado en el monte Lempuyang, su nombre significa Luz (Lempu) Sagrada (Hyang) pero para los turistas es conocido como La Puerta del Cielo, Para entrar en Lempuyang no hay que pagar entrada, solo la «donación» y como en todos los templos de Bali hay que llevar el sarong, si no lo lleváis no hay problema ya que en el mismo templo te lo ofrecen a veces pidiendo la donación y otras veces no.
Cuando subes a la parte central del templo te encuentras dos edificios, uno frente al otro, lo que llaman La puerta al cielo, la más impresionante y fotografiada de Bali con unas vistas magnificas del monte Agung y, justo en frente, las escaleras de piedra, llenas de preciosas esculturas con formas de dragones que te llevan hasta una zona alta con unas vistas simplemente impresionantes.
Cuando estás en lo más alto descubres lo que te espera después, lo más bonito y quizás una de las imágenes más bonitas y emblemáticas de Bali: la Puerta al Cielo.

Para atravesar la Puerta al Cielo de Bali y sacar una foto hay que hacer cola. Cuando compras la entrada, te dan un número que corresponde con tu turno para hacerte las fotos en esta Puerta al Cielo. La gracia de la foto es que te la hacen con tu propio móvil y le ponen un espejo para que salga en la imagen un efecto de agua. Nuestro número estaba por el 320 y les tocaba el turno al numero 95. Al ritmo que echaban las fotos, podrían ser unas 4 horas perfectamente. Así que decidimos pasar de la foto, y adelantar para ver otros templos, pero unas almas caritativas nos dieron su número ya que habían reservado mesa en un restaurante y se tenían que ir. Cuando miramos el número era el 160. ¡¡¡Aleluya !!!! volvimos y en 15 minutos ya estábamos posando para la esperada y especial foto.


Taman Tirta Gangga
Tirta Gangga, que significa agua del Ganges, a pesar de no ser un templo no podemos dejar de incluirlo en esta lista como otra de las visitas imprescindibles de Bali.
Este palacio real destaca por la perfecta armonía entre el agua, la tradición balinesa y sus piscinas llenas de carpas. Son una de las postales más típicas de Bali, en la que puedes cruzar andando por unas losas de piedra, la espectacular fuente de once pisos, las preciosas tallas en todas las esculturas, los jardines llenos de flores y plantas exóticos… algo que lo convierte en un lugar paradisíaco y muy especial de Bali.




Goa Gajah, uno de los templos de Bali imprescindibles
Goa Gajah o la Cueva del Elefante, construido en el siglo XI y situado a unos 5 kilómetros de Ubud, es otro de los templos de Bali que tienes que ver sin falta. Este templo, famoso por el enorme elefante tallado en la roca que sirve de entrada a la cueva en la que se encuentra una escultura de Ganesha, es también uno de los más visitados.
En el exterior podrás ver varias piscinas para la purificación, un enorme árbol que se plantó el mismo año que se empezó a construir el templo y un precioso jardín con varias fuentes, rodeado de vegetación, que sirve como sombra en los días más calurosos.





Visitando Taman Ujung Water Palace,
Es conocido como el Palacio Real de Verano en la época de la colonización holandesa de Bali. Al llegar, aparcamos y nos dirigimos hacia la taquilla (10.000 rupias pp). Fue en gran parte destruido por la erupción del Agung de 1963 y por un terremoto en 1975, pero hoy en día se encuentra totalmente restaurado.
Vamos rodeando la piscina principal por un pasillo rodeado de palmeras con bananas y flores de loto. Posiblemente sea de los menos impresionantes pero como punto a favor, estábamos prácticamente solos, algo maravilloso en lugares masificados por el turismo. Así que fuimos descubriéndolo poco a poco y sin agobios ni prisas. La visita no da para mas de 1 hora si quieres subir todas sus escaleras; si te entra pereza, pues entonces con 20 minutos tienes más que suficiente.


Pura Gunung Kawi Sebatu
Localizado en la población de Sebatu, en las cercanías de Ubud , famoso por ser otro de los Templos de Agua más importantes que hay en la isla, todos los días es visitado por turistas y gente local, que vienen a disfrutar de de sus baños y de la belleza del entorno.
Es un complejo religioso formado por pequeños Merus que son unos santuarios escalonados en forma de pagoda con techos de paja negra, esenciales en los templos hindúes de Bali, representando el monte sagrado Meru o morada de los dioses. Su número de niveles, siempre impar, indica el estatus de la deidad cuyos niveles van desde el 3 al 11. Estos santuarios están acompañados por diferentes manantiales o piscinas naturales rodeadas todas ellas por una frondosa capa de vegetación, lo que hace que el lugar sea fresco y a pesar de encontrarse muy cerca de Ubud y por tanto es frecuentemente visitado por los turistas, se respira mucha paz y tranquilidad.




Goa Lawa o Cueva de los Murcielagos

El nombre de la cueva es más que descriptivo para denominar el dantesco panorama que se encuentra en el templo. Tras cruzar la puerta principal ya se oye el sonido que parece salido de una película de terror. Al acercarse a la cueva, una masa negra formada por decenas de miles de murciélagos vibrantes provoca escalofríos en los visitantes.
La Cueva de los Murciélagos es un templo muy pequeño y escenario habitual de rituales de purificación del alma de los muertos después de la cremación. Allí podréis descubrir diversas costumbres y tradiciones de Bali relacionadas con el ámbito funerario. Es uno de los templos que deja huella, bien por sus espeluznantes murciélagos como por las balinesas que te ponen el sarong en la entrada y que al salir te atropellan y persiguen datáfono en mano vendiéndote, pulseritas de piedra volcánica, collares de bambú y otros souvenirs a precio de Tiffany en la 5ª avenida de Nueva York. Nosotros tuvimos mucha suerte y pudimos ver in situ uno de sus rituales, pero teníamos prohibido fotografiar el momento, así que quedó inmortalizado sólo en nuestra retina.
Y como he comentado al inicio, existen más de 1000 templos y visitarlos todos es imposible. Si os alojáis por la zona de Kuta o Kangoo no os podéis perder:
- Pura Luhur Uluwatu: Situado en la península de Bukit, este templo es uno de los nueve templos direccionales de Bali y ofrece espectaculares vistas al mar. Es famoso por su ubicación al borde de un acantilado y por la danza tradicional Kecak que se representa diariamente al atardecer. Consejo: Cuidado con los monos traviesos, suelen robar objetos brillantes.
- Pura Tanah Lot: Ubicado en un islote rocoso a 100 metros de la costa, es uno de los templos más fotografiados de Indonesia. Durante la marea baja se puede caminar hasta su base, pero el mejor momento para visitarlo es al atardecer desde los acantilados cercanos.
- Pura Taman Ayun: Situado en Mengwi, al sur, es conocido por sus bellos jardines y fosos, y fue el templo principal del reino de Mengwi.
- Pura Uluwatu: Otro de los siete templos del mar, situado en la cima de un acantilado, es un lugar impresionante para la puesta de sol.
Nosotros los dejamos para una próxima aventura en la Isla de los Dioses.