Con casi dos años de pandemia y con los niños pegados todo el día, nuestras pequeñas lapitas, nos han dejado escaparnos unos días para volver a conectar como pareja y hacer lo que nos encancata desde que nos conocimos: Viajar.

Y para desconectar de todo, no existe otra ciudad mejor que Budapest, Ciudad de los Balnearios, un título que le fue otrogado en 1934 por disponer de 118 manantieles desde los que cada día brotan más de 70 millones de litros de agua termal a temperaturas de entre 20º y 80º

Parlamento de Budapest

La capital húngara es uno de los destinos más atractivos de Europa, una ciudad bañada por el Danubio que cuenta con un amplísimo patrimonio historico y una cuidada arquitectura, convirtiéndose en un amor a primera vista para todo aquél que la visita. La mágica Budapest está atravesada por el río Danubio que la divide en Pest, la zona urbana y Buda, repleta de palacios, castillos y casas sobre las colinas con vistas impresionantes.

Castillo de Buda

Recomendamos pasear la zona de Buda durante el día y Pest para la noche. A través de su famoso “Puente de las Cadenas” que unió las dos ciuades desde el año 1839, llegas al distrito del Castillo que alberga los monumentos medievales y museos más importantes de Budapest como el Museo de Historia de Budapest y la Galería Nacional Húngara. Aunque la subida a pie es bastante amable, puedes coger un funicular situado a los pies del mismo Puente, por un coste de 870 florines, poco mas de 2€. Sólo si te sobra tiempo, te recomiendo un lugar muy original: el Laberinto del Castillo, una red de túneles y cuevas que se encuentran bajo el Castillo de Buda.

A cinco minutos caminando desde el Castillo de Budapest, se encuentra la espectacular fortaleza del Bastión de los Pescadores con sus 7 torres en honor a las 7 tribus fundadoras de Hungría, una construcción que, junto con la contigua Iglesia de San Matías y el Castillo, conforma uno de los conjuntos monumentales más importantes de Europa.

Bastión de los Pescadores

Y es desde este lugar donde miles de turistas se apresuran en encontrar el hueco perfecto entre la multitud para sacar las mejores fotografías del Parlamento situado en la zona de Pest. La joya de la corona del país, un descomunal edificio de 268 metros de longitud y 118 de anchura, donde se dan cabida 691 habitaciones. Una obra visitada por centenares de turistas cada día que nos muestra el poder económico del Imperio Austro-Húngaro a principios del siglo XX.

Una plaza que no te dajará indiferente es la “Plaza de los Héroes”, donde destaca su emblemática columna y el Memorial del Milenio, un complejo que data de 1896 y que rinde homenaje a los siete fundadores de Hungría y junto a otros líderes nacionales.

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Plaza de los Héroes y su mítica columna

La explanada es el punto de partida para explorar el Parque de la Ciudad, Városliget, donde sus edificios son réplicas a escala de iglesias, palacios, castillos de Transilvania,… que pese a construirse en un primer momento en madera, el éxito que tuvieron llevaron a realizarlos en piedra permitiendo así que perduraran en el tiempo. Es un lugar que se ha ido adaptando a todas las circunstancias y edades, con un sinfín de actividades entre las que puedes oprtar por patinar sobre hielo en invierno o alquilar barcos de remos en verano, ir al zoológico, visitar el Castillo Vajdahunyad así como tambien acudir al Museo de Bellas Artes y el Kunsthalle.

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Castillo Vajdahunyad 

No puedes abandonar Városliget sin entrar al Balneario Széchenyi, considerado como los baños más grandes de Europa en su categoría. Un complejo palaciego que acoge más de 20 piscinas donde podrás sumergirte en aguas curativas ricas en minerales que fluyen de dos manantiales termales e incluso jugar una partida de ajedrez en la gigantesca piscina al aire libre.

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Balneario Széchenyi,

La Ópera Estatal Húngara es, probablemente, uno de los puntos de referencia más majestuosos que visitarás en Budapest. El problema al que se enfrentan muchos turistas como fue nuestro caso, es que este edificio neoclásico pasa frecuentemente por obras de renovación siendo el Teatro Erkel el que funciona como el segundo recinto de la ópera, el más grande y moderno, con capacidad para más de 1800 personas (la Ópera Estatal Húngara solo tiene cabida para 1300). En su programación se incluyen obras clásicas de Puccini y Tchaikovsky hasta espectáculos mas contemporáneos.

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Ballet “Les flammes de Paris”

Otro lugar que no te puedes perder es el Barrio Judío de Budapest. Antes de la 2ª Guerra Mundial, la ciudad contaba con una importante comunidad judía. Hungría fue aliado de la Alemania nazi, y a pesar de la promulgación de leyes antisemitas, la comunidad judía estuvo relativamente segura hasta la ocupación alemana en 1944 con Ferenc Szálasi, líder de los Cruces Flechadas. En un área de 0,609 km2 fueron hacinados más de 63.000 judíos en condiciones de insalubres, muriendo de hambre, de frío y otros asesinados y arrojados a las orillas del Danubio por los Cruces Flechadas, como representa el monumento de los zapatos de bronce situado cerca del Parlamento.

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Monumento a los judíos asesinados y empujados al Danubio

La Sinagoga Dohány o Gran Sinagoga: es considerada la más grande de Europa y segunda del mundo, Fue construida entre 1854 y 1859 y es de estilo neo-morisco. Sus torreones alcanzan los 44 metros de altura y su interior es de 1200 m2 con aforo de casi 3000 personas. Su tamaño y arquitectura representan la importancia de la comunidad judía de la época, un atractivo turístico imprescindible en Budapest.

La Sinagoga Dohány

Parte original del gueto judío se encuentran siete edificios, cuyos patios han sido remodelados para crear un espacio peatonal y semicubierto, en el que concentran gran cantidad de locales de ocio como pubs, cafés, mercadillos callejeros y los ruin bar, unos locales extravagantes como el Szimpla Kert, el bar que puso en tendencia el adornar antiguos edificios con objetos tan diversos como un pupitre, un sofá desgastado, un viejo coche de la era comunista o una bañera reconvertida en un improvisado sofá…

RUIN BAR

Per si lo tuyo es disfrutar de las compras, son las calles Váci Utca y la Av. Andrássy junto a las pequeñas calles laterales de centro de Budapest, donde se encuentran pequeñas boutiques y pequeñas tiendas que venden productos tradicionales húngaros, un lugar donde se fusiona la artesanía local con las grandes marcas internacionales.

El Mercado tiene lugar desde 1897 en un edificio de hierro que hoy es un monumento arquitectónico, siendo el mercado más grande de Budapest. En las bodegas del mercado se pueden comprar recuerdos de la ciudad, productos típicos de Hungría y de la Cuenca Cárpata, así como degustar algunas especialidades culinarias.

Entrada al Mercado de Budapest

Y si, a los húngaros les gusta cuidar su gastronomía. La comida típica de Budapest es muy variada. Les encanta el pimentón (paprika), y la mayoría de sus platos utilizan este condimento. El goulash es el plato nacional de Hungría, una sopa densa con trozos de ternera, servido con pan y extra de paprika, por supuesto. Otro conocido plato de la gastronomía húngara es el pollo guisado con paprika y nata ácida, el csirkepaprikás, que suele ir acompañado de Nokedli, una especie de ñoquis húngaros. 

Platos típicos: el csirkepaprikás y Goulash de Transilvania

Los Langos los encontrarás en cualquier esquina de la ciudad. Se trata de un snack que se toma caliente, una especie de pan frito que suele ir acompañado por otros ingredientes a elegir como el queso rallado, nata ácida, mantequilla con ajo, jamón york, etc

Caminando por la ciudad te envuelve el aroma de los Kürtőskalács, un dulce típico húngaro. Te aconsejo que visites la cafetería Molnár’s kürtőskalács ubicada enla famosa calle Váci Utca y, aunque también puedes comprar este postre en puestos de comida al aire libre. El proceso de preparación consiste básicamente en enrollar la masa sobre un cilindrose hornea y, por último, se espolvorea con el ingrediente que prefieras. Los más populares son: vainilla, canela, almendra, chocolate, nueces, coco, cacao y semilla de amapola.

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Kürtőskalács

Hay que destacar la importancia que tienen las pastelerias y las cafeterias en Budapest. En muchas de sus cafeterías sirven una enorme selección de deliciosos pasteles y al mismo tiempo, muchas pastelerías tienen un amplio salón para disfrutar de la degustación de sus pasteles acompañados de un sabroso café.

Haciendo cola para poder desayunar en el New York Café

Si deseas sentirte como el propio Luix XIV y desayunar en un salón de Versalles, solo tienes que acudir al New York Café y sumergirte y admirar sus preciosas cúpulas pintadas y arcos, balaustradas o relojes dorados por todas partes, en una decoración rococó sin parangón, considerada una de las mejores cafeterías del mundo. Otra cafetería de renombre es Gerbeaud está situado en la plaza Vorosmarty, una de las más animadas de Budapest, en el centro de la ciudad y ha sido uno de los más elegantes de la capital de Hungría durante décadas, pues data de 1858, es decir, cuenta con más de 150 años de historia.

Pero si en vez de tanto lujo, eres de los que prefiere saborear un cremoso capuccino en un rincón desconocido de la ciudad, lejos de la mirada curiosa de los turistas, visita Coyote Coffee & Deli, donde también podrás disfrutar de una cuidada repostreria, de una fresca ensalada o bien descansar tus doloridos pies mientras te deleitan con sus deliciosos bagels.

Un alto en el camino ya que no nos pudimos resisitir. Coyote Coffee & Deli

Y es que si prefieres visitar la ciudad sin perder tiempo, se han puesto muy de moda los lunche, siendo los bagels la mejor opción, y si buscas un bonito decorado, como basilica de San Esteban, es en la calle Zrínyi donde encontraras una pequeña Bakery, Best Bagel Basilica, donde podrás disfrutar de un buen café con leche y unos bagels hechos al momento por el maesto panadero a unos precios estupendos.

Best Bagel Basilica

Si hay algo que caracteriza a Budapest tanto como el parlamento o el palacio de Buda, son los puentes sobre el Danubio. Podría decirse que es la ciudad de los puentes, y pasear por ambos lados, durante el día y sobre todo por la noche, cuando encienden su espectacular iluminación, se convierten en la mayor atracción de la ciudad. Los húngaros han unido las dos orillas del Danubio en la capital a través de diez puentes, cada uno con su propia historia y curiosidades siendo por proximidad al centro los tres puentes principales que adornan la ciudad y por los que pasarás en continuas ocasiones.  

Fue en 1849 cuando el Széchenyi lánchíd, o Puente de las Cadenas, unió las dos ciudades Buda y Pest, es al caer la noche, cuando empieza su iluminación progresiva, atrae a decenas de fotógrafos ávidos de captar su mejor instantánea.

Puente De Las Cadenas Szechenyi
Puente de las Cadenas

El segundo puente de la ciudad fue Margit híd (puente Margarita), y une las dos orillas con la isla homónima. Su situación es ideal para sacar la mejor fotografia del Parlamento iluminado.

El tercer puente es el  Szabadság híd, Puente de la libertad, sus 334 metros de longitud concecta el Mercado con el Balneario Gellert. Su iluminación en color verde es simplemente espectacular.

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Szabadság híd,

Como podéis ver, la capital húngara es una de esas ciudades que hay que ver, sentir y vivir. A pesar del poco tiempo del que disponíamos hemos intentado sacar todo el jugo, exprimiendo cada rincón de la ciudad. Budapest, una ciudad que te enamora tanto que ya estoy deseando volver.