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En agosto de 1888, un barrio de Londres, Whitechapel, comenzó a ser conocido por los macabros crímenes de uno de los asesinos más famosos de la historia: Jack, el destripador. Quizás el primer asesino en serie documentado como tal.

Era una época difícil y complicada. En el Londres victoriano de callejones oscuros y luz de gas, en medio de un barrio empobrecido y laberíntico de callejuelas infames por donde circulaban prostitutas, ladrones de distinto pelaje y pilluelos que sobrevivían de hurtos, entre posadas oscuras e insalubres y personajes cubiertos con capas que entraban y salían de los clubes nocturnos en donde se daba rienda suelta a los instintos que la moral victoriana imponía, un personaje misterioso acechaba entre las sombras buscando a la víctima perfecta: una mujer, posiblemente prostituta. Posiblemente huérfana y soltera también. Sin familia, sin nadie que la echara de menos y sin casi nadie que llorara su ausencia.

Oficialmente, a Jack, el destripador, se le atribuyen doce crímenes, incluso de habla de cinco crímenes canónicos, pero de forma oficiosa se teme que puedan ser muchos más. Entre la Policía Metropolitana de Londres y la famosa Scotland Yard, se investigó a más de 300 sospechosos pero sus pesquisas fueron completamente ineficaces y este jamás fue detenido, ni siquiera se sabe, actualmente, quién fue. Incluso recibieron tres cartas del supuesto asesino mofándose de la policía y prometiendo más crímenes…

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La zona del East End londinense, en aquel entonces, era un lugar donde habitaba la miseria y estaba superpoblado debido a la mano de obra que llegaba huyendo del campo para incorporarse a las fábricas en plena Revolución Industrial.

Hoy en día, sin embargo, es uno de los barrios más modernos de Londres, lleno de vida, mercadillos callejeros, puestos ambulantes de comida, galerías de arte, tiendas, comercios, bares y restaurantes alternativos y con un contraste claro entre los edificios de otras épocas y los actuales así como también una notable diferencia con las edificaciones del resto de la City.

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Galería de arte y terrazas en la zona de Whitechapel

Podemos visitar el Boxpart, el primer centro comercial “pop art” del mundo, The Book Club, un bar musical nocturno que a medio día sirve uno d elos mejores Brunch de la ciudad, la conocida Dark Sugars, la fábrica de chocolate más famosa y antigua de Londres o visitar antigüedades en la calle Brick Lane sin perder de vista los callejones en donde Jack, el destripador, cometió sus crímenes.

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En Whitechapel Working Lands Institute es donde se llevaron las pesquisas de los crímenes

En Whitechapel Road, una de las arterias principales del barrio, justo al lado de la estación de metro que podemos tomar para ir hasta allí, se encuentra el Whitechapel Working Lads Institute, donde se llevaron a cabo todas las investigaciones del caso. Hoy es un edificio histórico protegido de oficinas y viviendas en cuya planta baja hay un comercio y que fue restaurado en 2012 con motivo de los Juegos Olímpicos.

También podemos visitar el Ten Bells Pub, situado actualmente en el 84 de Comercial Street. Un pub fundado en 1752 aunque no siempre ha estado en la misma ubicación de esa calle. En la época victoriana era frecuentado por prostitutas y dos de las victimas de de Jack, el destripador, que eran clientas asiduas, pasaron allí sus últimas horas con vida.

En el Museum in Docklands, situado en West India Quay y con entrada gratuita, podemos visitar la exposición sobre el famoso asesino e incluso realizar talleres sobre el tema.

En las calles Henrriques, Hambury Srteet, Goulston o Dunward, fueron encontrados los cuerpos de varias de sus victimas, pero hoy en día es un poco complicado reconocer los lugares exactos a no ser que se cuente con un guía que nos ayude a sumergirnos en aquel lugar y en aquel momento histórico concreto. Este recorrido puede hacerse en una sola mañana y paseando tranquilamente por las calles con un buen mapa en la mano, pero siempre es aconsejable que alguien nos muestre los vestigios del pasado y…no visitarlo por las noches…